PACO DOMÍNGUEZ ES SU PRESIDENTE, GUARDA Y GESTOR DEL COTO
Nació en el mismo año en el que hicieron su aparición los Beatles, en 1960, y lo hizo en una aldea que ama y quiere como nadie, en A Laxe (Fornelos de Montes), Paco Domínguez Fernández, así se llama nuestro personaje, que fue empresario de la hostelería en Vigo durante más de 20 años, cambió radicalmente su forma de vivir de un tiempo a esta parte, trocando la ciudad por el medio rural, donde, además de ser “muy feliz”, es un todo en esto de la caza local. “Sí, soy el presidente del tecor y a su vez gestor y guarda titulado del mismo”, aclaró.
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| El presidente social (de pie) junto a varios federativos |
Con este laxense hemos recorrido parte del acotado que preside, administra y vigila y pudimos constatar los trabajos que se están llevando a cabo en el mismo y la gran riqueza faunística que posee. Conejo, perdiz, lobo, jabalí,
raposo, becada, torcaces y liebre, son algunas de las cazables que lo pueblan. Un coto para gozar y un cazadero muy apetecible, en el que se vigila, cuida y fomenta la caza desde siempre. “
La Sociedad se fundó en 1992, siendo el primer presidente Manuel Gregorio, pero con el paso de los años nos separamos de “
La Fornelense” y formamos el acotado de 2.380 Has. que hoy disfrutamos un total de 50 asociados (12 locales y 38 foráneos).
El personaje en cuestión, es tan listo y agudo, según palabras de sus parroquianos, que consiguió que los cazadores de A Laxe cacen sin desembolsar ninguna cantidad de dinero, mientras los forasteros pagan anualmente una cuota de 1.000 euros, que si nos atenemos a la densidad de caza que tienen y como anda el “mercado” de los cotos, hasta nos parece una contribución pequeña.
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| Paco Domínguez con el Presidente de la Asociación de Montes |
“Con los dineros recaudados acometemos los trabajos propios del tecor, además de reponer tablillas, hacer siembras para las perdices (disponen de varios campos de una hectárea), etc. etc. Aquí no hacemos sueltas que no sea de especies criadas en nuestro parque. Precisamente ahora estamos trabajando en el proyecto de uno nuevo ya que el que tenemos de 2.500 Has. se nos queda pequeño”, indicó.
Hablando de
propósitos, también están trabajando en la puesta en escena
de un centro cinegético. “Un centro de la naturaleza y local social en el que podamos reunirnos, tomar decisiones y mostrar a los futuros laxenses como era la actividad venatoria en la parroquia y utensilios que se utilizaban para practicar la caza en los últimos cincuenta año. Es algo que ambicionamos y dado que
la Administración nos está ayudando, creo que entre todos conseguiremos lo que nos hemos propuesto”, dijo.
En nuestra visita por los lugares y aldeas hemos comprobado que el cazador de A Laxe es una persona comprometida y respetuosa con la caza y el medio ambiente. Es gente encantadora que apuesta por un esperanzador futuro venatorio. “El futuro de la caza en esta zona no corre peligro. Estamos llevando las cosas profesionalmente bien. Incluso directivos y socios estamos haciendo un sacrificio económico muy por encima de nuestras posibilidades ya que hoy en día, con la crisis que tenemos, pagar mil euros al año por cazar no es fácil”, glosó.
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| Bonita estampa del lugar de A Airoa con parte del pueblo de A Laxe al fondo |
Para este profesional, cuya vida está íntimamente ligada al mundo cinegético, la pesca y el medio natural, y que dio sus primeros pasos con la escopeta de la mano de su padre, la caza es deporte, actividad y medio de diversión, además de servir de antídoto a los problemas cotidianos que afectan al ser humano. “La caza es algo verdaderamente maravilloso que solamente los que la practicamos sentimos”, apostilló.
Sin duda, Paco Domínguez, al que no le gustan ni los frescales ni trepadores en su acotado, es un persona que vive por y para la caza, y pronto, seguro, también para la pesca, pues ya tienen concedidos de
la Xunta dos acotados trucheros ubicados en el Río Parada y en el
Embalse das Eiras.
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| Una vista del monte |
Francamente fue un placer compartir una jornada en el acotado de A Laxe con su máximo dirigente, buena persona y que se conoce como nadie los entresijos de este mundillo, tan querido y amado por unos, como vituperado por otros. La caza es así.